únicamente la saludaba y ella me contestaba con una pequeña sonrisa. En catorce años no hablamos, ni siquiera sabía su nombre. Yo la llamaba Eva. Realmente no sé porqué no me atrevía a decirle nada, simplemente así estábamos bien. Cuando quería verla, allí estaba ella. Le saludaba y ella me sonreía. Era perfecto.El camarero y algunos de los que iban allí normalmente guardaban silencio cuando entraba por la puerta. Yo veía a Eva y la saludaba. Ellos estallaban en carcajadas. Nunca entendí eso. Seguramente se reían porque era imposible que yo tuviera una oportunidad con semejante belleza.
"¿A quién saludas Wally?"
Yo señalaba a Eva, que me sonreía, y Khristian comenzaba a reír. Entonces éste me acariciaba la cabeza, aunque llevaba la gorra puesta, y decía:
"Pobrecillo..."
Lo peor fue el día que Khristian estaba tan borracho. Como siempre vino a preguntarme que a quién saludaba. Tras señalar a Eva y después de que él casi se muriera de la risa me pegó un empujón hacia ella. Khristian era un hombre fuerte, mientras que yo era más o menos como un saco de patatas. Cuando me empujó hacia Eva no pude frenar y caí sobre ella, tras la mesa. Antes de caer al suelo con la mesa por encima mío me fijé en la cara que puso Eva. Su sonrisa sensual se volvió un tanto provocativa y tras una pequeña risa abrió sus piernas. Entonces fue cuando cerré los ojos y caí al suelo con la mesa golpeándome la cabeza.
- ¿Y Eva?
- No estaba. La busqué por todo el bar y no la encontré. Gritaba su nombre pero no contestaba. Se había evaporizado.
- Comprendo.
- Una cosa. ¿Me puede aflojar la camisa?
- Por supuesto.
- Gracias.
1 comentarios:
sigo esperando la proxima lección..
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